- La Activación del Realmbreaker
- Los Mundos Asediados
- Los Héroes de Cada Mundo
- La Resistencia de Innistrad
- La Batalla por New Phyrexia
- El Sacrificio de Wrenn
- Elspeth contra Elesh Norn
- El Cambio de Rumbo
- El Precio de la Victoria
- El Fin de New Phyrexia
- En el próximo episodio...
- Fuentes
- Los productos relacionados con este episodio
El árbol perforó los cielos de cada mundo. El Realmbreaker, el Árbol-Mundo corrompido, se activó plenamente, proyectando sus ramas a través de las barreras entre los planos. En un instante, la invasión phyrexiana se convirtió en una guerra multiplanar. Cada mundo del Multiverso era atacado simultáneamente.
Este episodio narra la Marcha de las Máquinas — el apocalipsis phyrexiano que amenazó con consumirlo todo.
La Activación del Realmbreaker

Cuando Elesh Norn activó el Realmbreaker, el Multiverso entero tembló. Ramas metálicas perforaron los cielos de decenas de planos, derramando ejércitos phyrexianos. Ya no era una invasión — era una extinción.
Los Phyrexianos habían aprendido de sus fracasos pasados. Esta vez, no permitirían que ningún mundo organizara una resistencia. Todos serían golpeados al mismo tiempo.
Los Mundos Asediados
Cada plano del Multiverso se convirtió en un campo de batalla:

- Zendikar — Los hedrones que habían encarcelado a los Eldrazi fueron vueltos contra los defensores
- Ravnica — Los diez gremios, apenas reconstruidos tras la Guerra de la Chispa, tuvieron que unirse de nuevo
- Theros — Los propios dioses combatieron la infección
- Ixalan — Piratas, vampiros y dinosaurios se aliaron contra el enemigo común
- Eldraine — Los reinos de cuento de hadas se enfrentaron a una pesadilla muy real
Los Héroes de Cada Mundo
Frente a la invasión global, cada plano debía contar con sus propios campeones. Los planeswalkers no podían estar en todas partes — pero los héroes locales se alzaron.

En Theros, los dioses liderados por Heliod combatieron directamente las fuerzas de invasión. En Kamigawa, los kami y los mortales olvidaron sus disputas ancestrales. En Kaldheim, los guerreros de los diez reinos marcharon hacia el Ragnarok.
La Resistencia de Innistrad

Incluso Innistrad, el mundo del horror gótico, resistió. Los vampiros de los grandes linajes se aliaron con los humanos a los que normalmente cazaban. Los hombres lobo volvieron su furia contra los invasores. Porque por terribles que fueran los monstruos de Innistrad, se negaban a ser reemplazados por horrores aún peores.
La Batalla por New Phyrexia
Mientras los mundos luchaban por su supervivencia, una pequeña fuerza de planeswalkers lideró un asalto desesperado contra la propia New Phyrexia. Su objetivo: destruir el Realmbreaker en su origen.

Wrenn, la dríade simbiótica que podía fusionarse con árboles, asumió el mayor riesgo. Intentó conectarse al propio Realmbreaker — tomar el control del árbol corrompido desde dentro.
El Sacrificio de Wrenn
El plan funcionó — en parte. Wrenn logró establecer una conexión con el Realmbreaker, abriendo una vía de escape para los planeswalkers atrapados en New Phyrexia. Pero el precio fue terrible: quedó fusionada con el árbol, incapaz de liberarse.

Elspeth contra Elesh Norn
Elspeth Tirel se enfrentó a Elesh Norn en el corazón de New Phyrexia. No era solo una batalla — era el combate de toda una vida.
Elspeth había sido traumatizada por los Phyrexianos en su infancia, en New Capenna. Había huido, sobrevivido, y pasado su vida combatiendo las tinieblas. Ahora, se enfrentaba a la fuente de sus pesadillas.

Armada con el Halo — la esencia pura de los ángeles de New Capenna — Elspeth liberó una luz devastadora. Elesh Norn fue consumida. El Realmbreaker quedó gravemente dañado.
El Cambio de Rumbo
Con la muerte de Elesh Norn, la unidad forzada de New Phyrexia se quebró. Sin su líder, los praetors volvieron a sus disputas ancestrales. Los ejércitos de invasión perdieron su coordinación.

En todos los planos, la resistencia tomó la delantera. Las ramas del Realmbreaker fueron cortadas, quemadas, destruidas. Una a una, las invasiones fueron repelidas.
Pero la victoria no fue total. Quedaban focos de corrupción phyrexiana en cada mundo. Héroes completados — Ajani, Nissa, Nahiri — seguían en libertad. Y el propio Multiverso había cambiado con la activación del Realmbreaker.
El Precio de la Victoria

Algunos héroes completados pudieron ser curados. El proceso era doloroso e imperfecto — Nissa, Ajani y algunos otros recuperaron su libre albedrío, pero cargaban con las cicatrices físicas y mentales de su transformación.
Otros no pudieron ser salvados. Tamiyo murió, su cuerpo phyrexiano incompatible con la curación. Lukka desapareció en las ruinas de New Phyrexia.
El Fin de New Phyrexia

La propia New Phyrexia se desplomó. Sin Elesh Norn para mantener la unidad, las facciones se destruyeron mutuamente. El plano se convirtió en una ruina embrujada — Mirrex — ni verdaderamente Mirrodin ni verdaderamente Phyrexia, sino algo nuevo e incierto.
En el próximo episodio...
Episodio 18: El Fin de Phyrexia
La amenaza phyrexiana ha sido derrotada, pero las consecuencias de la Marcha de las Máquinas son inmensas. El Realmbreaker ha creado Omenpaths — pasajes permanentes entre los planos. El propio Multiverso ha cambiado. Una nueva era comienza.
Fuentes
- MTG Wiki: March of the Machine — La invasión multiplanar
- MTG Wiki: Realmbreaker — El Árbol-Mundo corrompido
- March of the Machine (expansión de Magic, 2023)
- March of the Machine: The Aftermath (expansión de Magic, 2023)
Los productos relacionados con este episodio
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