La guerra ha terminado. Phyrexia ha sido derrotada. Pero el Multiverso nunca volverá a ser el mismo. El Realmbreaker, aun destruido, ha dejado cicatrices permanentes en el tejido de la realidad. Los pasajes entre los planos —los Omenpaths— permanecen abiertos. Comienza una nueva era.
Este episodio concluye la Era Phyrexiana y prepara el advenimiento de la Era de los Omenpaths.
Las Secuelas Inmediatas

Cada plano del Multiverso llevaba las marcas de la invasión. Ciudades en ruinas. Tierras corrompidas. Poblaciones diezmadas. La victoria sobre Phyrexia no borraba la destrucción.
Los supervivientes comenzaron el largo proceso de reconstrucción. Pero esa labor llevaría generaciones.
El Destino de los Praetors

Los praetors tuvieron destinos diversos:
- Elesh Norn — Destruida por Elspeth, su cuerpo consumido por la luz del Halo
- Jin-Gitaxias — Desaparecido en las ruinas de sus laboratorios, presuntamente muerto
- Sheoldred — Asesinada durante la invasión de Dominaria por las fuerzas de la Coalición
- Vorinclex — Destino desconocido, posiblemente regresado al estado salvaje en Mirrex
- Urabrask — Ejecutado por Elesh Norn por su traición, antes de la batalla final
Los Héroes Curados
Gracias a los esfuerzos de Melira (la inmune original de Mirrodin) y de otros sanadores, algunos planeswalkers completados pudieron ser restaurados, en parte.

Ajani recuperó su libre albedrío, pero no su paz interior. Los recuerdos de lo que había hecho bajo el control phyrexiano —en particular el asesinato de Jaya Ballard— le perseguirían para siempre.
Nissa fue curada, pero su conexión con la tierra, antaño tan pura, llevaba ahora un matiz de corrupción. Tendría que aprender de nuevo a confiar en sus instintos.
Aquellos a los que no se pudo salvar

No todos pudieron ser salvados. Tamiyo murió, su cuerpo phyrexiano incompatible con el proceso de curación. Sus hijos en Kamigawa lloraron a una madre a la que ya habían perdido una vez durante su compleación.
Lukka desapareció en las ruinas de Mirrex, su destino desconocido. Otros planeswalkers menores, completados y nunca encontrados, permanecían en algún lugar del Multiverso, como potenciales bombas de relojería.
Los Omenpaths
La consecuencia más significativa de la Marcha de las Máquinas no fue la destrucción, sino la transformación del Multiverso mismo.

Las ramas del Realmbreaker, al perforar las barreras entre los planos, habían creado Omenpaths: pasajes naturales que permitían viajar de un mundo a otro sin ser planeswalker.
Por primera vez en la historia, los habitantes ordinarios de los diferentes planos podían encontrarse, comerciar, migrar. El Multiverso se volvía interconectado.
Implicaciones

- Comenzaron migraciones masivas entre los planos
- El comercio interplanar se hizo posible para los no planeswalkers
- Los conflictos podían ahora extenderse más allá de un solo mundo
- Las culturas empezaron a mezclarse de formas inesperadas
La Transformación de los Centinelas
Los Centinelas habían perdido miembros —Gideon muerto durante la Guerra de la Chispa, otros traumatizados por sus experiencias phyrexianas—. La organización debía reinventarse.

Teferi, el mago temporal, emergió como uno de los líderes de esta reconstrucción. Su sabiduría y su experiencia —siglos de vida, errores aprendidos— hacían de él un guía natural.
Chandra siguió ardiendo, pero con más madurez. Las pérdidas la habían cambiado: ya no era solo una piromántica impulsiva, sino una guerrera que comprendía el precio de la guerra.
Karn y Mirrex

Karn regresó a Mirrex, las ruinas de Mirrodin/New Phyrexia. El gólem planeswalker que involuntariamente había creado esta catástrofe pasó largos momentos contemplando los escombros.
Mirrex ya no era phyrexiano, pero tampoco había vuelto a ser Mirrodin. Era algo nuevo: un plano en transición, que llevaba las cicatrices de su pasado mientras buscaba un nuevo futuro.
Karn juró velar por este mundo, asegurarse de que la corrupción phyrexiana no volviera a renacer jamás. Era su penitencia y, quizá un día, su redención.
Un Nuevo Multiverso

La Era Phyrexiana había terminado. La mayor amenaza que el Multiverso había conocido jamás —más antigua que los Eldrazi, más insidiosa que Bolas— había sido derrotada.
Pero el mundo de después no era el de antes. Los Omenpaths habían cambiado las reglas. El viaje interplanar ya no era el privilegio exclusivo de los planeswalkers. El Multiverso era ahora una red interconectada, con todas las oportunidades y todos los peligros que eso implicaba.
Comenzaba una nueva era: la Era de los Omenpaths.
En el próximo episodio...
Episodio 19: Las Secuelas
El Multiverso se reconstruye, pero los Omenpaths crean nuevos desafíos. En Ravnica, refugiados de decenas de planos buscan asilo. En Ixalan, los conquistadores vampiros descubren que su imperio ya no está aislado. Y en las sombras, surgen nuevas amenazas: porque el caos siempre llama a nuevos depredadores.
Fuentes
- MTG Wiki: March of the Machine: The Aftermath — Las consecuencias inmediatas
- MTG Wiki: Omenpaths — Los nuevos pasajes entre los planos
- March of the Machine: The Aftermath (expansión Magic, 2023)
Los productos relacionados con este episodio
Revive esta saga con las cartas de las extensiones correspondientes:

