Episodio 8: El Apocalipsis
El cielo sobre Urborg se volvió negro. No el negro de la noche, ni el de las nubes de tormenta. Un negro absoluto, vivo, que devoraba la luz misma. Una nube de muerte descendía lentamente hacia Dominaria, y todo lo que tocaba —árboles, piedras, criaturas— simplemente dejaba de existir. Tras milenios reinando.
